jueves, mayo 27, 2010

A DIOS LE GUSTA SORPRENDER

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A nuestro Dios le encantan los disfraces
se disfraza de aliento, de soplo, de brisa suave o viento huracanado
de zarza ardiendo o nube opaca o luminosa.
de pan, de vino.

De humano.¡Dios es todo un furtivo!
lo suyo es sorprender.
no hacer nada como si estuviera previsto,
venir cuando no se lo espera,
aparecer donde aparentemente nada tiene que hacer,
utilizar unas ropas que no le conocíamos.

Deslizarse entre las páginas de una agenda apretada en la que parece
que no hay sitio para nadie,
dejarse oír en esa llamada de teléfono enervante,
sonreír al trasluz de esos ojos tan tristes,
pedir ayuda...¡Ya lo creo que a Dios le gusta sorprender!
Al fin, el amor no es sino la capacidad cotidiana de dar sorpresas:

Cuando no hay sorpresas,
el amor corre grave peligro de apagarse.Al Señor le encanta sorprendernos.
No para cazarnos,
sino para reavivar nuestra fe vacilante,
para despertar nuestra esperanza,
para disfrutar de nuestro asombro.No lo olvides:
a Dios le encanta sorprender.

Si te pones a su alcance.
Si te dejas sorprender.
Si, de hecho, ya andas sorprendido por las mil y una sorpresas
que te asaltan en tu vivir cotidiano...
Seguro: ¡Dios está cerca!

viernes, mayo 21, 2010

¿ME DEJAS VOLVER, SEÑOR?

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Me alejé y te arrinconé en el Silencio.
Me aparté y fingí no creer ni esperar en Ti.
Me desvié y buscaba todas las rutas, menos la tuya.
Me abandoné y aún tuve la cara de echarte a Ti la culpa.
Me despisté y todo lo que tenía por felicidad se me vino abajo.

¿ME DEJAS VOLVER, SEÑOR?
Me fabriqué un mundo maravilloso, sin riesgo ni obligaciones.
Me monte en un mundo de ilusiones sin preocupación por otros.
Me desvestí de mí dignidad, ante el aplauso de los que creí
Que me querían y luego me dejaron, tirado.
Me desnude de todo, Señor y lo que es peor también de Ti.

¿ME DEJAS VOLVER; SEÑOR?
¿Apuntaras en tu agenda del hogar mí faltas?
¿Tendrás en cuenta mis soberbias y autosuficiencias?
¿Me exigirás aquello que te pedí para malgastarlo?
Me dará la espalda cuando me veas venir de lejos?

¡CLARO QUE TE DEJO VOLVER, HIJO MÍO!
Vuelve de todo aquello, que pareció mejor que lo de casa.
Regresa de la orfandad donde has vivido este tiempo.
Entra a esta, tu casa y vístete con el traje de fiesta.
Siéntate y comparte con tu hermano el alimento de tu Padre.
Perfúmate para que tu vida pasada, quede en el pasado.
Y, eso sí, ¡Abrázame, Hijo Mio! porque los hombres son como son
Pero, yo, tengo un corazón de padre y mí corazón, hoy más que nunca
desborda de FELICIDAD.

¡No hay mayor dicha para un Padre que el ver de nuevo a su Hijo!
¡No hay Mayor Sonrisa en el rostro de un Padre, que hacer feliz a un Hijo!
Date Prisa, Hijo mío, tu tardanza me produce más sosiego
Que todas las faltas que puedas haber cometido, en tu equivocado camino.
¡VUELVE... Tu Padre te espera;
A tu Hermano ya lo convenceremos!

P. JAVIER LEOZ.